La manera
correcta de entibar con un tas a la hora de
reparar una abolladura como la de la animación,
es colocarla de manera que mantengamos una presión
sobre las zonas más hundidas o vértices.
Los primeros golpes de martillo o lima, se darán
con cierta suavidad y preferiblemente en los
bordes (cresta*) de la zona hundida, para liberar
las tensiones y así ayudar a nivelar
las deformaciones. En la imagen se aprecian
sólo los golpes de aproximación
y que se deben dar en las zonas elevadas colindantes
a la zona hundida.
* Los chapistas llamamos "cresta"
a los bordes o contorno de la abolladura, digamos
las partes más altas de los "bollos".