Hay que entrar lo menos
posible en el coche, porque así evitaremos
manchas, arañazos, etc. Si tenemos que
entrar, acordarnos de:
1º: Mirarse
siempre la ropa de trabajo, sobre todo por la
espalda, porque algunas veces nos rozamos con
un elevador o hemos estado en el suelo y podemos
manchar un tapizado, que después nos
puede costar la misma vida limpiar si lo manchamos
de grasa, poliuretano, pintura, etc.
2º: No meterse
herramientas en los bolsillos puesto que en
un descuido dañaremos cualquier parte
del coche como asientos, pintura o un cristal.
(No solo al desmontar, sino durante todo el
proceso de la reparación).
3º:
Y último, no aprovechar el habitáculo
para amontonar piezas desmontadas por los mismos
motivos.
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(Desmontar coches: 3º)