Lo primero que haremos
después del lavado, será situar
el vehículo en una zona que por lo menos
nos permita abrir las puertas y movernos alrededor
con suficiente holgura, para que trabajemos
cómodamente y no nos moleste ninguna
pared, columna, objetos, etc.
Cubriremos el volante
y los asientos con fundas protectoras, o en
su defecto bolsas de basura grandes para que
no se manche nada.
También podemos
poner en el piso papel o un cartón para
que no se ensucie la tapicería al pisar
si nos montamos en él.
En las
tiendas especializadas venden todo tipo de protecciones
para realizar estos trabajos de desmontaje.
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(Desmontar coches: 2º)