Para
empezar, lo primero será taladrar con
suavidad los remaches con una broca del diámetro
apropiado (normalmente 5mm).
Habrá
que tener cuidado para no deteriorar ningún
mecanismo que hubiese detrás de los remaches
al taladrar.
Si se
trata de un portón trasero, se debería
descubrir el tapizado, porque a la vez que podemos
visualizar para no dañar nada, podremos
quitar los restos de los remaches que suelen
caerse dentro, y así evitar "ruiditos"
futuros en el portón.
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