La
técnica que se emplea, es saber examinar
las piezas al trasluz. Se van mirando las piezas
cambiándonos constantemente de posición,
y siempre miraremos desde una posición
en diagonal para poder ver la luz reflejada
en la pintura, y así nos ayudara fácilmente
a ver toda clase de abolladuras.
En
la imagen izquierda, se aprecia claramente la
forma en la que tendríamos que observar
las piezas de pintura en un coche.
Esta
técnica requiere cierto tiempo para el
aprendizaje.
Debemos
tener en cuenta, el saber detectar hasta el
más mínimo desperfecto, y eso
conlleva un poco de práctica. Hay algunas
abolladuras que son muy difíciles de
detectar, pero con el tiempo serán pocas
las abolladuras que se nos pasen por alto en
algún coche..